domingo, 10 de octubre de 2010

¡CELEBREMOS LOS 100 AÑOS DE NACIMIENTO DE LUIS NIETO! GRAN POETA CUSQUEÑO


Hoy, domingo 10 de octubre del 2010 se conmemoran los 100 años del nacimiento del gran Luis Nieto Miranda, uno de los poetas cusqueños más importantes de la historia.
¡Que esta fecha sea una excusa para conocer un poco más de él y de su poesía!









PRESENCIA Y MUERTE
(Del libro: Cielo de ausencia, 1937)

Y fue en aquella hora
del llanto de los veleros que se iban
interrumpiendo el sueño de las guitarras;
fue el minuto mismo
de las palabras mustias y deshojadas,
de mi pañuelo herido, ya sin congoja,
cuando tu corazón como un navío
se hundía entre montañas de silencio,
cuando la voz agónica de las sirenas
se quebraba en el aire
como el lamento de un animal herido.

Todo murió aquel día
en que confiaste al mar nuestro secreto
ante la roca amarga
partida de lágrimas como una novia.

Ya para qué decirnos nada
si ya todo lo dijeron
los faroles caídos en el agua
y aquellos peces tristes, atravesados de frío,
que se veían morir
al borde de tus lágrimas.


EXPLICO SUS OJOS
(Del libro: Explico todo su cuerpo)

1
Ayer te vi alegre como una pandereta,
como una canción para mis noches
de fiebre y delirio.
Con tus ojos gitanos.
Con tus ojos de infierno para mi carne.
Con tus ojos
como el paso de una golondrina por mi sangre.
Con tus ojos como fogones.
Con tus ojos como campanas.
Con tus ojos como un libro abierto.
Con tus ojos como un árbol
para las lágrimas.
Con tus ojos haciendo nacer el día.
Haciendo volar canarios melancólicos.
Haciendo escuela para otros ojos.


TUS GRITOS, TUS HERIDAS…
(Del libro: Territorio del corazón, 1938)

Ya no era tiempo entonces
cuando te vi partir
entre mortajas de aterrada bruma
sembrando de esqueletos el camino.

La huella de tus pasos dejaba heridas en el polvo
y unos gritos inocentes llorando en las riberas.

Aquel día, niña desconsolada, vagabunda triste,
lloraron las espinas de las rosas
hasta caerse muertas.
Y envejecieron todos los árboles

Hubo uno que se vistió de pájaro
para seguir tu ruta.
Desapareció cierta mañana
y ahora ya nadie se acuerda de él.

Es el árbol-pájaro
que desencadena
tempestades de nidos sobre la tierra.


ROMANCE DE LA FERIA DE SICUANI
(Del libro: Charango (Romancero cholo), 1942)

A Lizandro Guerra y sus “Tigres”

Un pícaro sol de feria
está en el cielo borracho:
¡se estuvo por las cantinas
toda la noche del sábado!
De tanto beber alcohol
solito se está incendiando.
(Para apagarlo en el río
quieren derribarlo a hondazos).
La mañana está que arde
con ese sol tan borracho.

Ya van llegando a la feria
los vientos cordilleranos.
Se han traído sus pututos
y en los ojos dos peñascos.
Los acompañan las brisas
con su carnaval de waynos.
Rocío de risas cholas
disparan por los sembrados.

De un huracán de polleras
el cielo se ha embanderado.
Los indios tienden al sol
lindos ponchos colorados.
En las cabezas los chullos
de alegría están gritando;
es como si el arcoíris
tuviese mil campanarios.
El día brinca de júbilo
como en fiestas del chaco.
En un mitin de colores
la plaza se está quemando.

Desde la hora del alba
la indiada estuvo llegando.
A la feria se han venido
desde los ayllus lejanos.
Ahí están de todas partes
con cargas y con atados:
los bayeteros de Hercca
y alfareros de San Pablo;
el que fabrica bandurrias,
hasta el que vende tostado.

Los chuchos de Chumbivilcas
Los que llegan del Kollao.
El indio que trajo lana
y cholo que lo ha alcanzado.
El que se vino del valle,
transparente, casi blanco.
El que comercia con coca
y el que ofrece ccañihuaco.

Nadie puede confundirse
porque el traje habla muy claro:
ni canas con los de Canchis,
ni kollas con kcori-lazos;
ni el indio de Suyo-Chumo
con el que viene de Layo.

Hay en al feria de todo
para los gustos más raros.
La rica fruta del Cuzco
y el dulce pan de Acomayo.
Las verduras de Arequipa,
los camarones de Tambo.
El maíz de la quebrada,
las cebollas de Chihuaco;
los quesos de Santa Rosa,
los frescos suches del Lago
y chicha blanca que cuesta
sólo diez cobres el vaso.

Nada le falta a la feria
de Sicuani en el mercado.
Ni sus mestizas bandidas
con sus caras de durazno,
ni el cholo que se da pisto
y enamora con charango.
Ni los “tigres”, ni Juan Loco
con su excelente anisado,
ni nuestra María Vera
de la chicha y el güen trato,
con clientela famosa
por eso del bebe largo.
Nada le falta a la feria
del domingo en el mercado!

Después de un día de fiebre,
cumplido ya su trabajo,
apoyándose en los cerros
el sol se va tambaleando.
Se va sediento y apenas,
con ganas de echarle un trago.
(Seguro que va “a empalmarla”
con buen alcohol de Cartavio).

A veces se pierde días
y es difícil encontrarlo.
(Por las cantinas del cielo
siempre lo pillas borracho).


CONSEJO
(Del libro: Paloma de rocío (Rondas y canciones para mi hija), 1957)

En lindos caballos de oro
el sol de vendrá a buscar,
para llevarte al galope
por las orillas del mar.

En su palanquín de plata
también la luna vendrá:
por los caminos del cielo
qué te irán a revelar.

Y golondrinas románticas,
de esas que vienen y van,
con sus capitas de viento
en tu busca llegarán.

En su gran trono de estrellas
los ángeles bajarán,
para llevarte a ese mundo
del que no se vuelve ya.

Con sus guitarritas verdes
los pájaros te rondarán
para conducirte lejos
en sus alas de cristal.

Con su muñeca de trapo
una chiquilla vendrá;
es pobre y sola en el mundo:
¡no tiene con quien estar!

El sol, la luna, los ángeles
pueden muy bien esperar.
Te quiere la niña pobre
¡vete con ella a jugar!

28-11-1949


DIANA PARA LOS VALIENTES - Fragmento
(Del libro: Romancero del pueblo en armas, 1957)

2
-Dime, si no tienes armas
¿con qué pelearás, hermano?
-Aquí está como bomba
mi corazón en la mano!

-Está en peligro tu vida,
la olfatean los balazos.
-De qué me sirve la vida
si el pueblo está encadenado.

-Tu madre te llama a gritos,
está tu madre llorando.
-Di a mi madre que quisiera
hacer balas con su llanto.

-Los verdugos están ciegos,
te van a matar muchacho.
-La vida vale muy poco
si hay que vivir como esclavo.



ÚLTIMA VOLUNTAD
(Poema suelto)

Para mis hijos

Aquí me tienen solo, sin rendirme,
mis viejas cicatrices me acompañan.
Aquí estoy con mi fe en el pueblo al tope
y una terca consigna de batalla.

Con mi sangre que quema sus hilachas,
con mis luchas que nunca dieron tregua,
quise un mundo de paz sin sobresaltos,
en una patria libre de miserias.

Combatí junto al pobre. Por su causa
me llovieron prisiones y destierros,
y al final traje una fe invencible
en el triunfo final de nuestros pueblos.

Cumplí mi parte. Ahora ya mi vida
puede ser derribada de un hachazo…
¡Echad sobre la tierra que me acoja
un puñado de brasas y de cantos!

Julio de 1978


Luis Nieto Miranda
(Sicuani, 1910 – Barranco, 1997)

Es sin duda el poeta más importante que ha dado el Cuzco en el presente siglo y uno de los más connotados representantes de esa corriente de la poesía peruana bautizada como nativista o cholista.
En 1932, encontrándose en el destierro en La Paz, Bolivia, Nieto publica su primer libro de versos “Los poemas perversos”. En 1938, siempre en el destierro, pero ya en Chile, donde permaneció casi ocho años desplegando una febril actividad cultural y política, da a la imprenta su segundo poemario, “Puños en alto”.
Retorna a la patria en 1939 y al año siguiente es proclamado ganador de los Juegos Florales Universitarios con su “Romance al Inca Garcilaso”. Este será el primero de una serie de premios literarios que incluyen la Kantuta de Oro por su “Canto al Cuzco y sus piedras sagradas”.
Entre 1942 y 1949, Nieto publica varios de sus más importantes poemarios: Mariátegui (1942), Charango (1942), La canción herida (1944), Itinerario de la canción (1945), la única antología de sus versos que el poeta publicó en vida, Velero del corazón (1948) y Nueva canción aimara (1949). Son los libros estos que le han granjeado a Luis Nieto un merecido lugar en la historia de la literatura peruana.
La década del cincuenta está marcada, en la producción intelectual de Luis Nieto, por la aparición de sus libros de ensayos y artículos periodísticos: Poesía cuzqueña. Derrotero para una ubicación de la poesía cuzqueña contemporánea (1956), Semblanzas de frente y de perfil (1957), Imagen del recuerdo (1957) y Poetas y escritores peruanos (1957). En estos mismos años, sin embargo, aparecen el Romancero del pueblo en armas (1957), considerado por muchos críticos literarios como la cima de la poesía revolucionaria de Luis Nieto, y Canto blindado (1958).
En los años sesenta, el poeta escribe y publica, en reducidas ediciones a mimeógrafo, Guerrillero del alba (1967) y Viet Nam libertador (1969).

(Todos esta información, incluyendo los poemas, fue tomada del libro “De cuerpo entero” una antología de la obra poética de Luis Nieto, realizada por su hijo Luis Nieto Degregori y publicada por la Municipalidad del Cusco en 1997.
Foto tomada de: www.elviejopuma.blogspot.com)